RGPD

La primera cuestión es: ¿Qué sucede con las cláusulas informativas utilizadas hasta la fecha?
El Reglamento General de Protección de Datos (en adelante, RGPD) no contradice la obligación de informar establecida en la LOPD, que hasta ahora establecía las siguientes obligaciones:

  • La existencia del fichero o tratamiento, su finalidad y destinatarios.
  • El carácter obligatorio o no de la respuesta, así como de sus consecuencias.
  • La posibilidad de ejercitar los derechos ARCO.
  • La identidad y datos de contacto del responsable del Tratamiento.

Sino que añade requisitos adicionales que actualmente no son requeridos por la Ley Orgánica Protección de Datos (en adelante, LOPD), como son los siguientes:

  • Los datos de contacto del Delegado de Protección de Datos, en su caso.
  • La base jurídica o legitimación para el tratamiento.
  • El plazo o los criterios de conservación de la información.
  • La existencia de decisiones automatizadas o elaboración de perfiles.
  • La previsión de transferencias a Terceros Países.
  • El derecho a presentar una reclamación ante las Autoridades de Control.
  • Y en el caso de que los datos no se obtengan del propio interesado.

- El origen de los datos.

- Las categorías de los datos.

Es por ello que durante este periodo transitorio entre la publicación del RGPD, en mayo de 2016 y su aplicación, a partir del 25 de mayo de 2018, es necesario por parte de los Responsables de Tratamiento revisar y adaptar las cláusulas informativas utilizadas hasta la fecha incorporando los nuevos requisitos conforme el RGPD.

En consecuencia, nos planteamos una segunda cuestión: ¿Es necesario volver a informar a los interesados que ya lo estaban? Debemos facilitarles la información adicional contemplada en el RGPD y para que ello no nos suponga un esfuerzo excesivo o un coste elevado, podemos utilizar nuestra página web o aprovechar los canales de comunicación regulares que utilizamos con nuestros clientes.

logo-footer

FOLLOW US ON: