dissolucio-condomini

Es habitual que, como consecuencia de una aceptación de herencia, de la adquisición de una vivienda por una pareja, o de cualquier otra causa, la titularidad de un bien inmueble sea propiedad de varios titulares en condominio.

Desgraciadamente, con el paso de los años, esta situación puede generar problemas, bien porque los cotitulares hereditarios no se ponen de acuerdo en qué destino dar a la finca, o bien porque los cónyuges se han divorciado. Para solucionar esta situación, se puede optar por la disolución de condominio, operación en la que uno de los cotitulares se queda el 100% del inmueble, compensando al otro por la parte que él adquiere.

Pues bien, históricamente, ante la cotitularidad de un inmueble que por sus características fuese indivisible (por ejemplo, una vivienda, un parking, etc.), cuando se realizaba la disolución de condominio para que pasara a ser de un único titular, el cotitular que se adjudicaba el 100% de la finca debía tributar por el Impuesto en su modalidad de Actos Jurídicos documentados (1,5%), tomando como base imponible el valor de la totalidad del bien. Esta tributación era totalmente ilógica e injusta, ya que el titular que se adjudicaba el bien, en vez de tributar por la mitad que adquiría, tributaba por el valor total del bien, cuando una parte (a menudo, la mitad) ya era suya.

Por suerte, esta situación ha cambiado, a raíz de una serie de Sentencias del Tribunal Supremo, que han hecho rectificar el criterio que mantenía hasta ahora la Dirección General de Tributos del Departamento de Economía y Hacienda de la Generalitat de Catalunya.

El origen del nuevo criterio lo marca la Sentencia del Tribunal Supremo nº 1484, de 9 de octubre de 2018, que resuelve un recurso de casación para fijar doctrina y establece que las disoluciones de condominio con adjudicación a uno de los comuneros de un bien indivisible, será objeto de gravamen bajo la modalidad de Actos Jurídicos Documentados (siempre que se documente la disolución en escritura notarial) y determina que su base imponible será la parte adquirida “ex novo” en el referido inmueble. Es decir, si dos comuneros son cotitulares por mitades indivisas de la finca, realizada la disolución del condominio, el comunero que se adjudique el inmueble, obviamente compensando a la otra parte, solo tributará por el 50% que se adjudica, ya que el otro 50% ya es de su propiedad.

El Tribunal Supremo, ha reiterado este criterio jurisprudencial en otras sentencias como: la STS nº344/2019, de 14 de marzo, la STS nº 377/2019, de 20 de marzo, la STS nº381/2019, de 20 de marzo y la STS nº 382/2019 de 20 de marzo.

Ante esta doctrina del Tribunal Supremo, la Dirección General de Tributos del Departamento de Economía y Hacienda de la Generalitat de Catalunya ha cambiado el criterio mantenido hasta la fecha en el que se consideraba que la base imponible en cualquier disolución de condominio, era el valor la totalidad del bien. La primera muestra de ello se puede observar en la consulta vinculante nº 135/2019 de 15 de mayo de este año, donde se reconoce el cambio de criterio de acuerdo con la nueva doctrina del Tribunal Supremo y establece expresamente que “la base imponible de la modalidad de Actos Jurídicos Documentados, en los supuestos de disolución de comunidad, está formada por el valor de la parte del bien que se adquiere “ex novo” y no de su totalidad”.

Ahora deberemos esperar la respuesta de las Oficinas Liquidadoras de la Generalitat, ante eventuales solicitudes de ingresos indebidos que se presenten para recuperar lo pagado en exceso por las disoluciones de condominio liquidadas según el anterior criterio donde se había tomado en consideración el valor total del bien.

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